lunes, 1 de septiembre de 2008

Poema veintisiete

Flagelantes demonios
aullan en la noche
¿Cuál es su castigo?
¿Por qué se azotan a si mismos?

Cuervos parlotean
en las ramas de un árbol muerto.
¿Cuál es la razón?
¿Por qué graznan con fervor?

La muerte de un amigo
no es la razón
de tristeza o alegría en este mundo de tinieblas.

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