Prologo
(conste que no tiene correcciones. Esta extraido directamente del archivo original)
Prologo
Cualquiera que
puédese ver a través de aquella densa oscuridad no hubiera podido creer lo que
veían sus ojos. Sobre el frío y pétreo suelo de la improvisada sala del trono
yacían una docena de cadáveres bañados en sangre. Tanto los guardias riak como
el grupo de Vladiar Luz de Luna murieron en aquel combate fatídico. Solo dos
todavía respiraban agitadamente.
El rey Gorgun IV, señor de los riak se
sostenía sobre su trono lastimosamente; los riak nunca morían de rodillas.
Vladiar, a pesar de estar bastante herido, se mantenía en pie. Su dorado
cabello caía sobre las hombreras de su armadura teñidos de sangre roja y negra.
Su severo gesto estaba perlado en sudor. Una llama dorada ardió en sus ojos
cuando si espada hizo un pequeño corte en el cuello de su enemigo.
—Supongo que
este es el final, maldito riak —el príncipe saboreo cada palabra de victoria--.
Te haré sufrir como a todos aquellos
elfos que asesinaste.
La sonrisa de
placer se borro del rostro del caballero de pronto tan pronto el Gorgun estallaba
en carcajadas.
--- Supones
mal, Vladiar, hijo de Eldain culeador
de ángeles. Solo fue el comienzo. Debilite a los elfos, porque eran los
únicos que podían hacernos frente realmente – bajo la cabeza y vomito un poco
de negra sangre—. Me gustaría ver como se enfrentan al verdadero enemigo.
Incluso nosotros le tememos y por eso le servimos.
-- Dime quien
o que es y te daré una muerte rápida.
Acto seguido,
el rey de los riak se abalanzo con sus últimas fuerzas sobre el príncipe de
Yarsgard: los riak nunca traicionan. Con un afortunado movimiento de su espada,
degolló a su enemigo, que callo al suelo entre violentas convulsiones.
Lentamente,
Vladiar contemplo a sus amigos caídos. Jardell Mellyan, Negnar Gunger, Golver
Noy y, por sobre todo, a la bella Aiditu
Margüein, su prometida. No sabia como sacar los cadáveres de aquella antigua
tumba maldita. No merecían un sepulcro así.
Al fin se
resigno a buscar a algún soldado que quedase en
los niveles superiores. No podía soportar estar un segundo mas en esa recamara.
Camino por el puente que unía la habitación con el resto de la cripta, notando
por primera ves lo que había debajo de el.
Las miles y miles de cabezas los habitantes de las ciudades élficas
arrasadas en el último mes, todas allí reunidas en una blanca montaña de
cráneos blanqueados meticulosamente. No
podia imaginar como el verdadero enemigo pudiese ser peor, pero… 
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