sábado, 11 de enero de 2014

Perpetua agonia del idiota



Tráeme su corazón.
Tráeme sus esperanzas muertas.
Tráeme su último aliento.
Tráeme su miseria.

La furia se esconde en una caricia,
mientras se desgarra en el grito silencioso.
Y al final, sonríe ante la desventura,
mientras las lágrimas queman su interior.

Nacido bajo la estrella de la estupidez,
anclado en un cómodo abismo.
Ungido por la oscura dama,
morirá en la soledad.

Fantasma de humo y cenizas,
hijo del infortunio,
arranca tu alma podrida
y vuela en paz con la tormenta. 


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