lunes, 6 de enero de 2014

Lamento nocturno



Ultrajado por el destino,
engañado una vez más.
Vestido de rey en esta obra,
y al final soy un bufón más.

Triste es el destino,
cuando el viaje no tiene un final.
Solo parajes muertos.
Solo ríos de cenizas.

Bellos son aquellos fuegos fatuos,
pero conducen a ciénegas mas profundas.
¿Debería tan solo desistir?
¿Conformarme con las estancias de la Muerte?

La ruleta gira perpetua,
marcando designios siniestros.
Eterna medianoche,
donde las estrellas son opacas.

Cada primavera es una broma,
una broma del Invierno Perpetuo.
La muerte es una constante imperiosa
¿No nacemos para morir otra vez?

Nada perdura.
Solo nos sumimos en el olvido.
Transeúntes del infinito laberinto,
donde las bestias asechan.

El triunfo no existe,
solo es una herramienta de la fatalidad.
Volamos hacia el Sol,
solo para quemarnos y caer.

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