lunes, 1 de septiembre de 2008

Poema veinticinco

Murmullos el la oscuridad.
Gemidos lastimeros.
Nada es bello
en esta petrea y sofocante camara.

De repente un estrundo.
Un sonido grutal.
Se levanto un negro telón.
Estabamos obligados a ver
la fatidica funcion.

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