sábado, 19 de julio de 2008

poema veinteavo

Por torres lúgubres
Y por gélidos pasillos,
Se acerca reptando y siseando,
El anciano dragón.

Bato y negro,
Como la noche invernal,
Siniestra y opaca,
La muerte esta alada.

En los picos de altas montañas
Y profundos valles;
En los remotos bosque del sur
Y los helados desiertos del norte
La muerte esta cercana.

En una oscura cueva
Resplandece el oro de los reinos olvidados,
La plata de los Altos Elfos
Y las joyas de los artesanos Gramil.
Una preciosa montaña
Coronada por escamas de frió hierro.
El dragón en su cubil.

No hay comentarios: