viernes, 6 de junio de 2008

Poema Onceavo

Falsas promesas,
Un destino basado en ilusiones,
Una muerte segura,
Y todo por tus dulces palabras.

Sofocado por tus caprichos,
Encadenado por lealtad,
Me convertí en un esclavo asta el final.

Los días pasan,
Y el momento se acerca.
No puedo esperar
El fin de este trato.

Se abre una oscura puerta,
Peri no hay tinieblas,
Solo un bello salón.
No hay verdugo pero si un gentil anfitrión.
No entiendo nada de esta escena
Parecida a una bendición.

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