En la total oscuridad,
rodeado por la noche
espero la calida luz
de tu mirada.
El invierno me envuelve,
el dolor reina
y la pena me controla
con látigos de fuego
en este vació de soledad.
Tus ojos,
luceros de esperanza,
son la única salvación
de este pobre prisionero.
viernes, 6 de junio de 2008
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