Apaga la luz y mira,
No hay nada detrás del dolor.
Sufrimiento en un profundo calabozo.
Llamas en el cielo.
¿Qué es lo que he hecho?
Oculte el sol.
Ya nos tengo mas miedo.
No hay nada que mostrar.
Las piezas del tablero se mueven en la oscuridad.
La verdad pasa al frente de mis ojos.
Estoy abandonado en las manos de la demencia.
La guitarra de La Muerte,
Hipnótica y tentadora,
Me llama.
No se si lo haré.
Tal vez si, tal vez no.
Detrás del dolor no hay nada.
Las sombras crecen
En las paredes desnudas.
Un amor envenenado.
Vida en muerte, muerte en vida.
Todo es parte de un absurdo circo.
La guitarra de El Destino toca ``Weird Dreams´´.
viernes, 6 de junio de 2008
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1 comentario:
Oscuro poema...y tristemente real,la noche es una amiga traicionera, puede ser muy dulce y divertida, o puede hacernos ver los fantasmas de nuestra alma obnubilando asi la mente, tenemos que estar muy atentos querido Andre,es muy facil caer en en sus argumentos crueles mentirosos.
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