viernes, 6 de junio de 2008

Maria

Mirada de ángel ella tiene,
Altiva y orgullosa.
Rebosa de vida y belleza,
Imbuida en una luz celestial.
A ella todo esto dedicado esta

Esbelta delicada es;
Su soltura al andar me cautiva
Tendiendo sobre mi hilos de plata,
Enganchándome con garfios de oro.
Vale más que mi vida
El día en que la conocí

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