sábado, 17 de diciembre de 2011

Vergüenza


Ninguna ventisca,
ninguna tempestad.
Solo las tormentas del alma
son suficientes para detener un anhelo.

Correr contra el viento
Contra la corriente de acero.
Ni vida ni muerte.
Solo la culpa de la conciencia.

Un error me impulsa y retiene,
simple vergüenza ambigua.
¿y es que no hay mas dolor que el de la contradicción?
Cabalgando en un sueño lucido.

Condenado a mirar al suelo,
evitar mirar esos ojos.
Conocen mi alma,
conocen mi vergüenza.

Una voz resuena entre todos lo ecos,
imperante, acusadora.
Susurro nocturno etéreo,
atento a cada momento de debilidad.

Locura de amor, orgullo y miedo,
incitando el temprano suicidio.
Susurro nocturno etéreo,
atento a cada momento de debilidad.

Tan fuera de lugar,
porque no pertenezco a este mundo,
donde las miradas recaen sobre mí,
recordándome lo que soy.

Correr en la locura.
Saltar al vacío.
Abrazar la muerte
y dejar que te llene.
Viajar en alas del destino.

Córdoba, 18 de agosto del 2011, en un bar del Nuevo Centro Shopping

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