Las lágrimas fluyen,
Cual pequeños ríos de plata,
Marcando dolorosamente,
Su joven y tierno corazón.
La muerte la cubrió
Con su manto de dolor,
Y en su alma llena de pesar,
Sabe que el no volverá.
Traición, ira y avaricia.
Gula, lujuria y envidia.
Miserables fueron los pecados
Que corrompieron al corazón,
Noble de antaño,
Del joven caballero.
Ahora ella, llena de tristeza,
Llena de vergüenza,
Llena de odio,
Tan solo puede esconderse
Bajo el negro velo del olvido.
sábado, 19 de julio de 2008
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